La suplantación de identidad para robar información confidencial, mejor conocido como “phishing” sigue encabezando la lista de fraudes online.

La llegada de la pandemia, nos llevó a perder el miedo de realizar compras online, una realidad atesorada por los ciberdelincuentes que han visto la oportunidad de oro para hacer fraude.  Su único objetivo es sustraer nuestra información personal y tener acceso a cuentas bancarias, acceso a tarjetas de crédito, información confidencial de las empresas, base de datos de clientes entre otros.

Pero esta no es una batalla perdida, solo tenemos que prestar atención y seguir estos consejos

  1. No compartir tu usuario/contraseña con nadie

Ni a nivel personal, ni laboral se debe compartir esta información con otras personas. Es importante evitar también en la medida de lo posible compartir datos personales y confidenciales con amigos o familiares por WhatsApp o cualquier vía de mensajería. 

  1. Identificar mails sospechosos

Existen varias maneras de detectar que un correo electrónico no es del todo fiable. Los mails deben contener la imagen y los nombres de empresas reales o el de un empleado, si no es así, es mejor no confiar. Los mails fraudulentos siempre incluyen webs similares a las de las empresas reales, pero cuya dirección no es idéntica, por lo que es clave fijarse en la URL de la web que incluyen. Por último, este tipo de correos electrónicos suelen utilizar como reclamo ofrecer un regalo o amenazar con la pérdida de la cuenta si no se facilitan los datos que solicitan para la supuesta actualización que solicitan.

  1. Mensajes en cualquier idioma

Generalmente, las comunicaciones que provienen del phishing contienen errores ortográficos o de estructura. Si se usa una comunicación en castellano con el banco o la entidad financiera no se deberían recibir mensajes en otros idiomas. 

  1. Verificar la fuente de información

Ninguna entidad financiera, o proveedor de servicio nunca solicitará a sus clientes que le envíen sus datos personales o sus claves por correo electrónico. Precisamente, sus políticas de protección de datos personales desaconsejan rotundamente compartir este tipo de datos online. 

  1. Acceder a la propia entidad financiera desde sus perfiles digitales oficiales

Es recomendable acceder siempre desde la propia web o aplicación del banco o entidad financiera. Los datos de acceso a la banca online se tienen que introducir solo en webs seguras, que deberán empezar por “https://” y tener a su derecha un icono de un candado cerrado. En caso de no ser así, aumenta mucho el riesgo de que los datos introducidos puedan ser robados.

Recuerda tu información de inicio de sesión de cualquier aplicación, usuario y contraseñas son CONFIDENCIALES y no debes compartirla con nadie.

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